Bre-B impulsa una nueva era para los pagos digitales en Colombia: el futuro será multirriel, inteligente y centrado en el usuario
Bogotá, septiembre de 2026. La llegada de Bre-B representa uno de los cambios más relevantes para el ecosistema de pagos en Colombia en los últimos años. Más allá de facilitar las transferencias inmediatas entre personas, este nuevo sistema tiene el potencial de transformar la manera en que consumidores, comercios y entidades financieras realizan y administran sus pagos, siguiendo una evolución similar a la experimentada por PIX en Brasil.
De acuerdo con Yuno, el verdadero impacto de Bre-B no estará únicamente en la velocidad de las transacciones, sino en la forma en que impulsará un ecosistema de pagos más abierto, interoperable y con múltiples alternativas para los usuarios.
«La conversación ya no es si un método de pago reemplazará a otro. El futuro será multirriel: tarjetas, pagos cuenta a cuenta, billeteras digitales y otros métodos convivirán para responder a las diferentes necesidades de los consumidores y comercios», afirma Walter Campos, General Manager LATAM de Yuno.
Actualmente, Colombia avanza hacia un modelo en el que los pagos instantáneos comienzan a extenderse más allá de las transferencias entre personas para incorporarse progresivamente al comercio físico, el comercio electrónico y, en el futuro, a servicios como pagos recurrentes y experiencias digitales cada vez más integradas.
A medida que surgen nuevos métodos de pago, también aumenta la complejidad para las empresas. Consumidores con diferentes preferencias, múltiples proveedores, diversas regulaciones y nuevas tecnologías hacen que administrar los pagos sea un reto cada vez mayor.
«Hoy el desafío ya no consiste únicamente en aceptar pagos. El verdadero reto es administrar de forma eficiente un ecosistema donde conviven múltiples rieles, proveedores y tecnologías. La flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva», explica Campos.
En este escenario, las plataformas de orquestación de pagos adquieren un papel estratégico al permitir que comercios, bancos y fintech integren múltiples métodos de pago desde una sola infraestructura, optimicen sus tasas de aprobación y reduzcan la complejidad operativa.
Otro de los grandes cambios que está experimentando la industria es la incorporación de inteligencia artificial para optimizar cada etapa del proceso de pago.
Actualmente, esta tecnología ya permite identificar oportunidades para mejorar las tasas de aprobación, detectar posibles fraudes, optimizar el enrutamiento de transacciones y recuperar pagos que inicialmente fueron rechazados, generando una experiencia más eficiente tanto para los comercios como para los consumidores.
«La inteligencia artificial está permitiendo tomar decisiones en tiempo real sobre millones de transacciones. Esto ayuda a reducir la fricción, aumentar la conversión y ofrecer experiencias de pago mucho más inteligentes», señala Campos.
Para Yuno, el desarrollo de Bre-B representa una oportunidad para acelerar la innovación del sector financiero colombiano. A medida que el ecosistema evolucione, el éxito no dependerá únicamente de ofrecer un método de pago específico, sino de brindar experiencias simples, interoperables y adaptadas a las preferencias de cada usuario.
En este contexto, la capacidad de integrar rápidamente nuevos métodos de pago, aprovechar el análisis de datos y responder con agilidad a las necesidades del mercado será uno de los principales factores de diferenciación para bancos, fintech y comercios en Colombia.

